Llena tu agosto de propósitos y prepárate para septiembre

Productividad en Agosto
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Hola hola!!

El día de hoy estoy emocionada, pues estreno “ayudante” para redactar artículos de tu interés.

Y, como no podía ser de otra manera.. .quiero presentartela primero! :)

Su nombre es Irene, y a partir de ahora, la leerás muy a menudo, pues es  un miembro de mi equipo.

La familia Crece!

Y eso me emociona, pues siento que de esta forma podré ayudarte mejor, con más calidad y sobre todo aportándote mejores resultados a tu negocio.

Ese siempre ha sido mi Foco, y como no podía ser de otra manera…., vamos creciendo para llevarlo a cabo.

Así que no me enrollo más… Te dejo con Irene, que nos va a hablar de un tema “caliente” en estas épocas del año, y que estoy segura que te será de ayuda para prepararte a llevar tu negocio al Siguiente Nivel después del Veranito..

Que lo disfrutes!!

Un abrazo!

Beatriz

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¡Hola! ¿Qué tal va ese verano?, ¿Estás descansando o aún no has hecho un merecido break?.

Hoy quiero hablarte precisamente de eso. De hacer una parada en el camino, de descansar, de ampliar nuestra visión de la realidad y de coger el impulso que necesitamos para afrontar la nueva temporada.

El verano y, sobretodo el mes de agosto, invita a descansar. La productividad global desciende y es un momento perfecto para tomarnos ese break. Pero, precisamente descansar y relajarnos nos ayuda a pensar, a ver las cosas con mayor claridad y a abrirnos a nuevas dimensiones y enfoques. Así que, ¿Por qué no llenar el agosto de propósitos y prepararnos para septiembre?

Confiando en que estos 10 consejos te den un empujón ahora que reina la pereza del verano, quiero compartir contigo una serie de posibles propósitos de cara al otoño y que puedas hacer un buen análisis y balance del año y atacar la nueva temporada mucho más preparados.

  1. Hazte preguntas

¿Has alcanzado la facturación que esperabas?, ¿Has gastado lo que pensabas o se te han disparado los costes?, ¿Tienes los clientes que marcaste en tus objetivos?, ¿Cuánto invierten en ti?, ¿Cuál es el nivel de satisfacción de tus clientes?, ¿Estás gestionando bien tus recursos?, ¿Estás cumpliendo con tus tiempos?, ¿Puedes solo con todo?, ¿Es el momento de crecer?, ¿Eres capaz de visualizar los problemas?, ¿Les estás poniendo solución?…

Plantéate todas estas cuestiones y analiza con rigor la situación financiera y económica, tus recursos, tus clientes…y ve más allá! Cuánto más amplia sea la panorámica general actual de la situación, con más firmeza y seguridad podrás avanzar.

  1. Haz listas, sobretodo te recomiendo dos: una lista con los logros y éxitos alcanzados y otra con los logros y éxitos que quieres alcanzar a partir de septiembre.

Antes de empezar a hacer esto, mi mayor consejo es que seas realista. Es cuestión de analizar aquello que si ha funcionado y aquello que no ha funcionado o que, por el motivo que sea, no se ha alcanzado.

Podrás ver qué es aquello que has hecho muy bien y será muy satisfactorio. Y si hay objetivos que marcaste y que no están en tus lista de éxitos, quizá sólo se trate de que no fuiste del todo realista en el inicio. Pero ahora puedes serlo y seguro que lo ves todo mucho más claro que por aquel entonces.

También puede ocurrir que en tu lista de logros alcanzados no haya muchas entradas, pero no desesperes. Es momento entonces de revisar tu estrategia, dándole prioridad a analizar los motivos y buscar soluciones.

Recuerda que a veces es mejor frenar, observar, seleccionar aquello que nos sirve y aquello que no nos funciona y, entonces, con las ideas claras, coger impulso y volver a caminar.

Reimpulsar tu negocio para conseguir esos propósitos es posible porque, si el plan A no funciona, recuerda que el abecedario tienes 26 letras más. Mira los errores de otra forma. Piensa que en ningún momento fallaste. Simplemente encontraste 10, 100, 1000 0 10000 caminos que no funcionan y ahora tienes la oportunidad de buscar y analizar otras maneras.

  1. No disperses.

Esto es súper importante. Recuerda que la suma de foco y constancia dan como resultado el éxito.

Enfócate hasta el punto de volver al inicio, volviéndole a dar sentido a todo.

Si has ido respondiéndote a todas las preguntas que te has hecho, has analizado y sacado conclusiones y este break está siendo realmente productivo, será mucho mas fácil enfocar todo.

Sabes lo que tienes y sabes lo que quieres. Pero no olvides que también es importante saber qué puedes tener.

Básate en esta máxima que creemos puede ayudarte: la gente no compra lo que haces, compra el por qué lo haces.

  1. Aprovecha para formarte y leer.

Una buena opción para crecer es aprovechar lo que queda de verano para seguir formándote o para leer algún libro de obligada lectura en este mundillo.

No debemos estancarnos porque, ahí fuera, las cosas van demasiado deprisa y, por ello, debemos aprovechar el tiempo para seguir aprendiendo y mejorando.

  1. ¡Actualízate!

Si has aprovechado para leer, formarte y analizar los nuevos recursos y herramientas que puedes empezar a aplicar o a disfrutar, ahora es el momento de actualizarte. Revisa tus servicios, tus productos, tus herramientas, tu web, tus canales y plataformas, tus recursos, tus bases de datos y todo aquello que puedas mejorar.

  1. Aprovecha para analizar tu productividad y ¡Re-planifícate!

Nuestra productividad va ligada a los beneficios que obtiene nuestro negocio y, por ello, necesitamos optimizar al máximo los recursos. Cuestiones como gestionar el tiempo, gestionar tareas o proyectos y gestionar equipos de trabajo, así como las diferentes técnicas que empleamos para ello son clave en nuestro día a día.

Para conseguir una buena productividad necesitamos controlar esos aspectos y basarnos en el orden y método. Con orden y método podremos ir marcando tareas diarias, prioridades, calendarios, tiempos y objetivos. Así conseguimos una planificación de calidad.

Recuerda que vale mucho más lo que haces todos los días que lo que haces de vez en cuando.

La clave del éxito es una buena planificación basada en buenos hábitos diarios y la constancia.

Los momentos de inflexión son buen momento para analizar qué pasa ahí fuera o, por ejemplo, qué está haciendo nuestra competencia. Esto hará que la panorámica global de nuestra situación sea mucho más completa una vez que concluyamos si vamos en la dirección correcta.

¡Ojo! Si comparas tu negocio con la competencia, hazlo de una manera totalmente productiva. Comparar no es nada malo y puede aportarnos nuevas visiones y enfoques, pero no caigas en las redes de las comparaciones odiosas.

  1. Piensa en tus clientes.

Enfoca mucho aquí también. Puedes hacerte nuevas preguntas como, por ejemplo: ¿Son el cliente que quieres?.

Aprovecha y reactiva tus clientes, analiza la calidad de los mismos, piensa en aumentar la fidelidad de aquellos clientes que más interesen y piensa en cómo crear relaciones a largo plazo con ellos. De ese modo, conseguirás que inviertan más tiempo y dinero en ti.

Consigue feedback o busca las herramientas que necesites para conseguir analizar tal calidad. Y, si la calidad de los mismos no es la que esperabas o la que necesitas, dale una vuelta a la estrategia, porque estamos seguros de que tus clientes perfectos están ahí.

  1. Supera tus miedos y no pierdas la fe.

Pregúntate de nuevo todas esas preguntas que suelen empezar por ¿Qué pasaría si…?, ¿Y si…?…

Probablemente, hay una serie de cuestiones que te provocan pánico y miedo. Dale respuesta a esas preguntas y, si hablamos de cosas lógicas, te darás cuenta al responder de que en caso de que algo no saliera bien, no pasaría absolutamente nada y, por tanto, cabe la posibilidad de aplicar otro plan.

Tù eres tu mejor oportunidad. Sal de tu zona de confort y dirígete hacia el éxito, porque tu éxito empieza donde tu zona de confort termina. Fuera miedos. Y, por supuesto, no pierdas la fe.

No debemos desesperar. Si nos vemos en un callejón sin salida sólo tenemos que frenar y pensar. Esto es: para salir del agujero, solo tienes que dejar de cavar.

El trabajo duro tiene recompensa. No pierdas la fe si no has tenido resultados buenos hasta ahora. Se realista, plantea objetivos lógicos y actúa según la norma de step by step: una cosa detrás de otra. Es posible encontrar soluciones y, si tu sólo no puedes con ello, no dudes en pedir ayuda. (En esa línea, no dudes en ponerte en contacto con Beatriz para cualquier cuestión).

  1. Mejora tu actitud

Con buena actitud, todo es posible o, al menos, mucho más fácil. Yo siempre digo que lo difícil se consigue y lo imposible se intenta. Tampoco olvido que ningún mar en calma hizo experto al marinero.

Los problemas surgen y, a veces llega la tormenta, pero sabemos que después llegará la calma.

Todo depende de la actitud y esa actitud debe basarse en generar pensamientos positivos, entornos positivos y estar dispuesto siempre a evolucionar.

Yo creo que todos ignoramos a veces el poder que tenemos, pero, al fin y al cabo, nosotros mismos somos nuestra mayor oportunidad.

Ponte las pilas, coge impulso y déjate de imposibles.

….Si los demás pueden, ¡tu también!….

¡Vamos a por septiembre!

 

Irene

 

 

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