10 Hábitos para ser más productivo

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¿Pasas todo el día trabajando?

¿Tienes la sensación de que trabajas muchas horas pero no adelantas?

¿Te cuesta mucho tiempo llegar a tus objetivos?

¿Al final del día te sientes estresado o cansado?

 

Si es así, quizá haya llegado el momento de plantearte la diferencia entre ‘actividad’ y ‘productividad’. Quiero decir: el hecho de que seas muy trabajador, de que dediques mucho tiempo a tu negocio y a tus tareas diarias o de que pases muchas horas delante del ordenador no significa que seas productivo.

Una cosas es tu actividad y otra, muy diferente, el nivel de producción.

Ser más productivo te permite alcanzar tus objetivos de un modo mucho más directo y rápido pero, además, significa tener más libertad, más tiempo y disfrutar más.

Así que hoy, te traigo una serie de hábitos con el fin de ayudarte a ser mucho más productivo en tu negocio. ¡Comenzamos!

  1. Céntrate en los objetivos

Se trata de centrarse en los objetivos antes que en el procedimiento y, para ello, hay que focalizar la meta sin que todos esos pasos previos a alcanzarla o todo lo que haya que hacer para llegar hasta ella nos genere estrés y ansiedad.

A veces, nos estancamos en ese procedimiento, en esos pasos que tenemos que dar para llegar a la meta. En esos casos, debes ir paso a paso y tarea tras tarea, pero teniendo siempre presente que lo importante es llegar a tu objetivo. No te aturulles con el procedimiento o le des muchas vueltas a tares concretas. ¡Simplemente, sácalas adelante!. Esto incluye no ser tan perfeccionista puesto que podemos dedicar mucho más tiempo del que merece una determinada actividad.

  1. Ponte metas coherentes y objetivos razonables

Es importante que seas totalmente honesto contigo mismo a la hora de planificar tu metas y objetivos. Es decir, es imposible construir una casa por el tejado y, del mismo modo, está por ver que una única persona levante una casa en un día.

Ajústate a tus posibilidades y a la realidad y siempre aporta una buena dosis de coherencia a la hora de planificarte o de establecer objetivos y tareas.

  1. Organízate

Organiza tus calendarios generales, planifica tus jornadas semanales y elabora tus listas de trabajo diarias. Todo ello de una manera razonable y ajustada a tus tiempos.

Al comienzo de cada semana y cada día, plasma sobre tu calendario o agenda todo aquello que tengas que realizar de una manera ordenada y lógica, simplificando tareas al máximo.

A lo largo del día y de la semana, tacha las tareas realizadas sobre la marcha y, al final de cada día y cada semana, revisa tus listas para reorganizar aquello que no ha sido posible o que queda pendiente.

Visualizar tu jornada al principio y final del día te aportará tranquilidad por el mero hecho de tener en mente una buena panorámica de tus tareas y tu situación y tendrás la sensación de tenerlo todo bajo control.

Si no tienes esa sensación de control y, por el contrario, sientes ansiedad, revisa de nuevo tus tiempos y vuelve a planificar de una manera mucho más acorde a la realidad.

No olvides reservar un tiempo de tu día para imprevistos, así como acomodar tus tareas a tu nivel de energía diaria pues no todos trabajamos igual por la mañana que por la tarde y es necesario que las tareas que más concentración requieran las desarrolles en tu franja de mayor nivel de energía.

  1. Prioriza

Diferencia entre lo importante y urgente y dale prioridad a lo importante.

En muchas ocasiones, lo que creemos que es urgente no lo es tanto o lo que alguien considera urgente puede que para ti no lo sea. Si les das prioridad a esa urgencia puede que se desmorone tu timing diario.

Además, debes priorizar tus tareas y colocar al principio de la lista aquellas que más te acercan al objetivo

  1. Automatiza tareas

Designa tiempos para tareas rutinarias como emails, llamadas o rutinas y agrúpalas por tipología. Trata de automatizarlas al máximo de modo que no te absorban tanta energía para poder centrarte en otros temas más importantes.

  1. Haz sólo una tarea a la vez

No trates de hacer dos cosas a la vez porque eso te llevaría al completo desastre. Si has planificado con coherencia tu jornada, deberías poder hacer una cosas detrás de otra.

Trabajar en varios temas a la vez supone desdoblar la mente y no conseguir la concentración adecuada para ser más productivo.

  1. Elimina distracciones

Apaga tu móvil personal, desactiva tus redes sociales y olvídate de todo que no sea lo que estás haciendo en ese momento. Esto es especialmente difícil para los que trabajan en casa, pero, incluso para ellos, queda terminantemente prohibido atender la lavadora mientras se redacta un informe.

Distraernos supondrá trabajar horas extras y no alcanzar los objetivos siendo muy poco productivos. Por ello, debes concentrarte para sacar todo adelante en los tiempos que te has marcado.

  1. Respeta tus tiempos

 Es muy importante que respetes tus propios tiempos. Me refiero a tu tiempo de trabajo y tu tiempo de ocio o personal.

Una cosa no existe sin la otra y nunca serías del todo productivo si no te aferras a tus tiempos y lo haces con disciplina. Además, ya que no tienes un jefe que controla tu horario, debes imponerte tus tiempos de manera estricta y no saltártelos nunca.

Si tu timing dice que tu jornada de trabajo empieza a las 9h y acaba las 19h, no debes saltarte la norma.

  1. Si tienes un bloqueo mental…

Puede ocurrir que planificaras una jornada de manera coherente y razonable pero que, a la hora de abordar algún tema, sientas que estás bloqueado o que no avanzas.

También puede ser que dependas de alguna persona o de algún factor externo para cumplir con tu objetivo, pero que estés esperando y no puedas avanzar.

Bien, si no consigues salir del bloqueo en un tiempo razonable y ves que tu timing se desmorona, reestructura tu lista de tareas o tu agenda. Quizá esa tarea sea mucho más coherente afrontarla en otro momento y, en caso de que dependas de alguien, ten en cuenta los imprevistos de los que hablé antes, pero no te bloquees con algo que no está en tu mano y reorganízate.

  1. Descansa y cuídate

Es vital que descanses con frecuencia durante tu jornada de trabajo. Marca tus tiempos cada hora o cada dos horas y tómate tu tiempo para almorzar y descansar. Del mismo modo, es necesario descansar por las noches, dormir lo suficiente y madrugar.

Hay quien piensa que por el mero hecho de no tener jefe puede trabajar a la hora que quiera y, aunque esto es hasta cierto punto real, no olvides que para ser más productivo es totalmente necesario respetar tiempos, ser disciplinario y dedicar al trabajo las horas que merece sin trabajar horas extras en horarios intempestivos. Por ello, es mejor madrugar, afrontar tu jornada de trabajo, acabar cuánto antes y, por fin, disfrutar de tu vida personal.

Con este décimo hábito pongo fin a la lista y, como de costumbre, te dejo algunas frases célebres que espero te motiven tanto como a mi.

¡Nos vemos la semana que viene!

Irene

“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible”

(San Francisco de Asis)

“Todas las cosas serán producidas en superior cantidad y calidad, y con mayor facilidad, cuando cada hombre trabaje en una sola ocupación, de acuerdo con sus dones naturales, y en el momento adecuado, sin inmiscuirse en nada más.”

(Platón)

“La forma de empezar es dejar de hablar y empezar a hacerlo”

(Walt Disney)

“Si das diez, cuando podrías dar cien, no has ganado diez, has perdido noventa.”

(Anxo Pérez)

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